Prostatectomia radical laparoscópica

La Prostatectomia radical laparoscópica es la cirugía para extirpar toda la glándula prostática y algunos tejidos alrededor de ésta. Se realiza con el fin de tratar el cáncer de próstata.

Laparoscópica: el cirujano realiza varios cortes pequeños en lugar de un corte grande. Dentro de los cortes se ponen herramientas largas y delgadas. El cirujano coloca una sonda delgada con una cámara de video (laparoscopio) dentro de uno de los cortes, lo cual le ayuda a observar dentro del abdomen durante el procedimiento.

PORQUÉ SE REALIZA ESTA CIRUGÍA

La Prostatectomia radical se realiza con mayor frecuencia cuando el cáncer no se ha propagado más allá de la próstata. Éste se denomina cáncer prostático localizado.

El médico le puede recomendar un tratamiento por lo que se conoce acerca de su tipo de cáncer y sus factores de riesgo. Otras veces, el médico hablará con usted respecto a otros tratamientos que podrían ser buenos para su cáncer. Estos tratamientos pueden utilizarse en lugar de cirugía o después de haber llevado a cabo una cirugía.

Los factores a considerar cuando se elige un tipo de cirugía incluyen su edad y otros problemas. Esta cirugía se realiza a menudo en hombres sanos que vivirán por 10 años o más después del procedimiento.

VENTAJAS DE LA LAPAROSCOPIA:

  • Considerablemente menos dolor
  • Menos pérdida de sangre
  • Menos transfusiones
  • Menos riesgo de infección
  • Menos cicatrices
  • Hospitalización más breve
  • Recuperación en menos tiempo
  • Mayor potencial de preservación de nervios de la erección y esfínter uretral.
  • Mejores resultados clínicos en muchos casos

DESPUES DEL PROCEDIMIENTO:

pareja feliz

Posiblemente necesite quedarse en cama hasta la mañana después de la cirugía. Después de esto, lo animarán para que camine lo más que pueda.

El personal de enfermería le ayudará a cambiar de posiciones en la cama y le enseñará ejercicios para mantener la circulación. También le enseñarán a toser y respirar profundamente para prevenir una neumonía. Debe hacer esto cada 1 o 2 horas. Posiblemente necesite utilizar un dispositivo respiratorio para mantener sus pulmones despejados.

Después de la cirugía es posible que usted:

Use medias especiales en las piernas para evitar la formación de coágulos de sangre.
Reciba analgésicos por vía intravenosa o tome píldoras analgésicas.
Sienta espasmos en la vejiga.
Tenga una sonda de Foley en la vejiga cuando regrese a la casa

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