¿Qué es la andropausia?

Todo el mundo sabe lo que es la menopausia, o al menos cree saber lo que es. El proceso de cambio por el que pasan todas las mujeres de cierta edad tiene unos síntomas que lo han hecho conocido, tanto por quienes van a entrar en esa fase como las que ya saben en carnes propias lo que es, así como por los hombres. Ellos, además, se vanaglorian de no verse afectados por algo así, aunque no estamos tan seguros de ello.
Es cierto que un hombre no tiene la menopausia, pero sí que pasa por un proceso similar que se ha dado a conocer públicamente en los últimos años. La andropausia es similar a la menopausia, en el sentido de que es una revolución de las hormonas asociada al inicio de la vejez.

¿Qué es la andropausia?

Es el proceso por el cual un hombre experimenta un descenso de las hormonas masculinas, es decir de la testosterona, cuando alcanza cierta edad. Según investigaciones médicas, la pérdida se puede producir desde los 30 años y los 50.
El inicio de la andropausia no viene marcado por ningún evento particular, algo que sí ocurre con la menopausia, que se identifica claramente con la pérdida de la menstruación por parte de las mujer que la padece, y con ello el fin de su edad fértil.
Esto supone que resulte más difícil de diagnosticar la andropausia un un hombre que la menopausia en una mujer. Además, en el primero de los casos no ocurre como en el de las mujeres: todas, llegada una edad, pasan por ese proceso. Los hombres no, sólo lo hacen aquellos cuyo nivel de testosterona ha experimentado un descenso considerable. Aproximadamente serían menos de un tercio los hombres que tienen andropausia.

Dificultad para el diagnóstico

Así, debido a que los hombres que la padecen rondan los 40 ó 50 años, se tendía a confundir con un síndrome depresivo por cumplir años y el temor a la vejez. En el caso de aquellos que se encontraban jubilados o próximos a la fecha de retirarse, se justificaba la desgana y la falta de fuerzas con una depresión por dejar de formar parte de la vida activa.
Por si estas dificultades no fueran suficientes para hacer más complicado dar con un diagnóstico, hay otro factor que empeoraba comprobar la existencia de la andropausia: la vergüenza de un hombre a reconocer que podría estar pasando por una menopausia masculina.
Resultaba de lo más difícil, en especial en los primeros años, conseguir que se acercaran al médico y que éste pudiera corroborar que los síntomas que presentaban eran debidos a un descenso de la testosterona. Estaba visto como algo malo, estigmatizado, reconocer que se había perdido la masculinidad. Y no sólo podían llegar a negarlo ante el médico, sino también ante sí mismos.

Los síntomas de la andropausia

Los síntomas de la andropausia son muy similares a los de la menopausia femenina, de ahí que algunos hombres recelen de acudir al médico cuando se dan cuenta de las semejanzas.

Así, entre los más habituales están:

  • Se reduce el impulso y deseo sexual
  • Las eyaculaciones son menos abundantes y cuentan con un impulso menor
  • Disminuye la capacidad de fecundar, aunque no se anula completamente como en el caso de la mujer
  • Las erecciones duran menos
  • Cambios de conducta, el hombre comienza a plantearse aspectos importantes acerca de su futuro, sus decisiones y su vida actual
  • Depresión, tristeza o malestar anímico, irritabilidad
  • Pérdida de la tonificación muscular
  • Aumento de peso o acumulación de grasa alrededor de la cintura
  • Aumento del riesgo de padecer problemas del corazón y osteoporosis
  • Manos y pies fríos y sudoración y
  • Hormigueo en las extremidades

Tratamiento y efectos secundarios

Esconder la andropausia resultaba perjudicial para el hombre que la padecía, pues el tratamiento para mejorar los síntomas que la acompañan pasa por reponer la testosterona que se ha ido perdiendo. No es un proceso fácil y ha de ser controlado por personal médico, pues puede tener efectos secundarios.
Mediante el consumo de medicamentos, vía oral, inyecciones intramusculares o aplicaciones de gel en específicas partes del cuerpo (abdomen y hombros), se proporciona al cuerpo parte de la testosterona que ha perdido. No todas las personas pueden recibir este tratamiento, que puede ser perjudicial para la próstata. De este modo, es contraproducente para aquellos que hayan tenido alguna enfermedad relacionada con éste órgano, que tiende a presentar dificultades en hombres de edad avanzada.

Consejos para afrontar esta etapa

El Dr. Sánchez Caba recomienda aumentar la actividad física, evitar el sedentarismo, reducir el consumo de tabaco y alcohol, llevar una dieta equilibrada y realizar actividades de esparcimiento que ayuden a mejorar el estado de ánimo. Así cómo, acudir a controles con el urólogo de manera regular.

Además del tratamiento de testosterona que vimos anteriormente, hay una serie de consejos que pueden ayudar a un hombre a afrontar la andropausia. Lo primero es reconocer que se encuentra en ese momento de la vida y no avergonzarse de ello. Lo segundo es tratar de paliar en la medida de lo posible las sensaciones que provoca, más fácil de controlar que los síntomas físicos.
Así, al igual que ocurre con la menopausia en el caso de las mujeres, no se ha de permitir que ésta condición sea la que determine la vida de quienes la padecen y mucho menos la condicione.
El terreno sexual es importante también. Y en éste tampoco ha de darse por vencido un hombre que padezca andropausia. Ha de buscar el apoyo de su pareja, porque será importante en esta etapa, y tratar de mantener la actividad sexual, a pesar de las dificultades que pueda encontrar o la pérdida de libido.
Siguiendo estos consejos y con un tratamiento hormonal adecuado se puede llegar a superar la menopausia masculina y recuperar, dentro de lo que cabe, la normalidad para disfrutar a pleno rendimiento de la vejez.

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